OTORRINOLARINGOLOGIA PEDIATRICA
La cirugía de nariz o rinoplastia, es una de las intervenciones más frecuente realizadas por el Dr. Ignacio Amado.
AMÍGDALAS
Son dos acúmulos de tejido defensivo (llamado linfoide), localizados a la derecha y a la izquierda del fondo de la garganta.
Fabrican unas defensas llamadas anticuerpos.
Infecciones de repetición (amigdalitis con fiebre y/o placas de pus). Su tratamiento dependerá de cada caso (medicación o cirugía)
Un excesivo tamaño (hipertrofia) podrá producir múltiples problemas (ronquidos al dormir, problemas dentales, hiperactividad, etc).
En el niño roncador o con amigdalitis de repetición, la solución será extirpar las amígdalas
Adenoides
Las adenoides o vegetaciones son un tejido que aparece y se desarrolla detrás de la nariz de los niños, en la zona de transición con la garganta. Es por ello que su agrandamiento produce un bloqueo o interrupción parcial o total del aire que respiramos por la nariz, provocando la dificultad respiratoria consiguiente.
El crecimiento excesivo de las adenoides en los niños es muy frecuente, especialmente entre el primero y el séptimo año de vida. Cuando ello ocurre, aparecen los siguientes síntomas: Dificultad para respirar por la nariz. El niño respirará por la boca, que estará muchas veces abierta, lo cual producirá una cara o facies característica. Ronquido durante el sueño, incluso a veces con paradas respiratorias o apneas. Catarros nasales, con moco frecuente en la nariz. En ocasiones otitis agudas de repetición. Puede ocasionar un retraso esquelético y del peso del niño.
El agrandamiento o hipertrofia de las vegetaciones debe tratarse mediante su extirpación. Esta se realizará mediante una anestesia general muy corta (unos 10 minutos). En ocasiones, la intervención irá acompañada de la extirpación de las amígalas.
Otitis repetición
La otitis media aguda de repetición es una de las enfermedades más frecuentes de la infancia, y una de las principales causas de pérdida de audición en los niños. Aproximadamente el 75% de niños ha tenido como mínimo un episodio de otitis media.
La otitis media aguda de repetición produce dolor de oído (otalgia), irritabilidad y, en ocasiones, fiebre. Con menor frecuencia se acompaña de otorrea (supuración).
A veces la pérdida de audición puede ser el único síntoma.
La principal causa es el agrandamiento de las vegetaciones o adenoides, que producirán un bloqueo de la trompa de Eustaquio, que es el conducto que comunica el oído con la nariz, y por el cual el oído normal elimina la mucosidad.
Si el tratamiento inicial con antibióticos es ineficaz, y se siguen produciendo infecciones, procederemos a la colocación de los llamados "tubos de ventilación" o drenajes timpánicos.
La colocación de los drenajes se realiza bajo anestesia general en los niños, o con anestesia local en los adultos. Tras practicar una pequeña incisión en el tímpano (miringotomía), se aspira el moco acumulado en el oído, y luego a través de ella se coloca un pequeño tubo de ventilación, que permitirá la entrada de aire y la salida de líquido del oído medio.
El tubo de ventilación reemplazará la función de la trompa de Eustaquio, hasta que pueda volver a funcionar con normalidad. Con ello se reestablece totalmente la audición.
Además, en el caso de que también haya infecciones, desaparecerán o disminuirán drásticamente. Finalmente, en los casos en que la otitis serosa se acompañe de un agrandamiento de las vegetaciones o adenoides, se procederá también a la extirpación de las mismas.
El niño no notará la presencia del tubo colocado en el tímpano, y podrá hacer una vida totalmente normal. El tubo permanecerá insertado en el tímpano varios meses, cayendo espontáneamente cuando el propio organismo considere resuelta la enfermedad.
Hipoacusia Infantil
La disminución de la percepción auditiva es un problema de especial importancia durante la infancia, ya que el desarrollo intelectual y social del niño depende en gran parte, del buen funcionamiento del oído.
Uno de cada 200 recién nacidos presenta algún grado de hipoacusia, siendo severa en uno de cada 1000 casos aproximadamente. Asimismo un 40% de niños presenta antes de los 5 años, episodios de otitis serosa (mucosidad en oído medio) de más de 3 meses de duración, siendo ésta una causa frecuente de retraso en el habla y de fracaso escolar.
De 0 a 1 años
Niño excesivamente tranquilo.
No gira la cabeza ante sonidos fuertes o familiares.
No emite sonidos articulados.
De 1 a 2 años
No ha empezado a hablar.
No comprende órdenes sencillas.
No reconoce su nombre.
De 3 a 4 años
Cuando se le pregunta contesta con frecuencia "¿qué?".
No es capaz de construir frases de 3 o más palabras.
No sabe explicar lo que le pasa.